
Y del mismo modo que el catador de vinos disfruta saboreando sin prisas una copa de Mouton Rotschild del 82, así, también, el lector sensible a la buena literatura apreciará en la novela "El suplente del suplente" ese calor especial que sólo irradian las obras de culto.
jueves, 29 de enero de 2009
UNA BATALLA DE MIRADAS

jueves, 22 de enero de 2009
LEJOS DEL AULA

jueves, 15 de enero de 2009
jueves, 8 de enero de 2009
EMOCIONES FUERTES

jueves, 1 de enero de 2009
EL LARGO ADIÓS
-¿A ver? -y arrebatándole el libro, se caló las gafas que colgaban de una fina cadena sobre su pecho-. ¿El largo adiós? ¿Raymond Chandler? No lo conozco. ¿Es de aventuras? Mis gustos literarios son muy sencillos, se inclinan por los relatos melancólicos, de amor, pero con un final trágico al estilo de Lo que el viento se llevó. -Abrió entonces la obra de Chandler y leyó el primer párrafo que se expuso a sus ojos-: Pasar la noche en vela es para mí tan raro como encontrar un cartero gordo y de no ser por aquel pestilente olor, habría agarrado una botella y me habría emborrachado. -Tía Patricia alzó la vista un tanto demudada y le devolvió la novela-. Interesante, muy interesante... con un estilo directo, duro.
(El suplente del suplente - Xavier Calicó; Quatro, Ed. Folio: Barcelona, 2006)